Emociones: la tristeza

Emociones: la tristeza

Emociones: la tristeza, esta vez quiero compartir con vosotros, lo que llevo tiempo reflexionando, y me preocupa.

Cómo conllevamos en nuestra sociedad algo tan importante como son las emociones? Hoy escribiré y me centraré en una, dentro de las emociones primarias, las más temida la más odiada, la tristeza.

¿Qué significa tristeza?

¿Qué encuentras en el diccionario de la Real Academia Española cuando buscas esta palabra?
1- Cualidad de triste.
2- sentencia de muerte.
Abrumador cuanto menos.
Y es que no sesión muchos la definiríamos así, lo que si és, porque lo veo y siento a diario, es cómo nos empeñamos en ignorarla, en intentar hacer que no existe, y en pasarla lo antes posibles cuando inevitablemente nos llama a la puerta ( como cuando invitas a tu casa a unos familiares por compromiso, pero desde que llegan estas pensando en cuándo se van).
Ahora, me gustaría hacer mi humilde y personal definición de emoción: la TRISTEZA.
«Emoción primaria que provoca una fuerte reacción emocional ante la pérdida, evocando en la persona sentimientos de pena, consuelo, soledad y/o decepción».

Tristeza como adaptación al medio.

Como el resto de emociones su máxima cualidad es que es ADAPTATIVA. Y esto, lo que quiere decir, es que surge o aflora cuando la circunstancia y/o situación, lo requiere. Así pues, sería impensable que en un funeral, de alguien querido para nosotros estuviéramos de bromas y con una alegría inmensa, ¿no os parece?.
También es verdad que no todo el mundo la percibe de esta manera tan limitante, por suerte; pero lo que sí creo es que no cuidamos la educación emocional en nuestros pequeños (igual que en su día, tampoco probablemente la cuidaron con nosotros).

Educando a la tristeza.

Y es que, ¿quién no ha escuchado, de niño o de no tan niño, de boca de alguien cercano, en una momento de llanto( una de las expresiones mediante la cual, muchos de nosotros expresamos la tristeza), un: «NO LLORES, no pasa nada».
Pongámonos en situación: Nuestro hijo de dos años está en el parque jugando con sus compañeros y amigos de la guardería, pero justo cuando más entusiasmado está jugando con su amigo, lo vemos que viene llorando hacia nosotros a contarnos que Juan (su amigo), ya se va a casa…
¿Nuestra reacción diría casi innata? «No llores, no te preocupes porque no pasa nada, mañana lo verás otra vez, y podrás jugar con él de nuevo». Momento en que la empatía nos abandona, y no nos damos cuenta, lo lejos que estamos de todo ese sufrimiento y tristeza que nuestro hijo está sintiendo.
emociones la tristeza scaled

Respuesta ante las emociones: la tristeza.

 ¿Qué nos sucede entonces? Como adultos, nos domina la idea de proteger y evitar ver sufrir a nuestro hijo, porque eso, nos hace sufrir a nosotros también. Y es precisamente esto, lo que nos hace reprimir esa emoción tan comprensible en un niño cuando siente que su amigo se va a casa en el mejor momento, cuando más estaban disfrutando. Puede parecer una situación aislada, pero al final esto es un simple ejemplo de cómo tendemos a funcionar, día tras día, en situaciones como la del ejemplo. ¿La huella que deja todo esto? No puedo llorar cuando mi cuerpo me lo pide o siento que lo necesito. Y así, con esta creencia, llegamos a adultos.

Favorecer la tristeza, cuando es humano.

Ahora, para acabar, me gustaría que lo pensáramos al revés: ¿se nos pasaría por la cabezadecirle a nuestro hijo: «no te rías ahora que estás disfrutando»?.

¿Por qué cuando sentimos tristeza, no permitimos, pero sí cuando sentimos alegría? 

Espero vuestras respuestas.. y gracias por leernos.