Cuidando al cuidador
Cuidando al cuidador

Cuidando al cuidador

Cuidando al cuidador es una de nuestras principales funciones como psicólogos, así que «Cuídales, pero sin dejar de cuidarte». Antes de nada, prepárate para leerme… solo vas a necesitar papel y boli.

¿Ya? Pues bien. Ahora te cuento…

De la pandemia a esta parte.

Últimamente en consulta estoy trabajando mucho con mujeres. Mujeres, madres, trabajadoras a tiempo completo fuera y dentro de casa, que tras casi dos años de pandemia empiezan a sufrir el quemazón que ha y está generando. Quizá tú seas una de ellas.Son dos personas que han hecho muchas veces su trabajo. Tienen clavos, de diversas formas, de diferentes grosores y tamaños, con punta, sin punta, con cabeza, sin ella… oxidados algunos pero en buen estado, pegamentos diversos, todo lo necesario. Cada uno utiliza su técnica. Y empezáis.

Ejercicio de papel y boli.

Dime, ¿qué echas adémanos tras todo este tiempo? ¿Qué te agobia en el día a día? ¿qué miedos tienes? ¿qué necesitas para cuidar tú salud mental en este momento?.

Párate por un instante e intenta contestar con papel y boli en mano. 

Seguramente, y date cuenta que sólo soy psicóloga, no bruja, has acabado sorpréndiendote, escribiendo más de lo que pensabas en el momento de leerme. Y aquí tienes uno de los aspectos sobre los que quería que reflexionáramos juntas: lo poco que nos escuchamos a nosotras mismas.

Cuídales, pero sin dejar de cuidarte.

Qué fácil es darnos lo que necesitamos cuando tenemos claro de qué se trata, ¿verdad? Y si todos sabemos esto, ¿por qué no lo hacemos? Vuelvo a más arriba para daros una respuesta, que no la única.
No lo hacemos porque hoy, más si cabe, estamos centradas en cuidar a los demás: parejas, hijos, familia, amigos, compañeros de trabajo… y es que aún prima, aunque cada día menos gracias a la psicoeduación, la creencia de que poner nuestro bienestar por delante del de los demás es egoísmo. Llamemósle por su nombre. Esto es Salud Mental. Bienestar emocional. Como mejor te parezca.

El aislamiento social.

Llevamos dos años donde se juntan estos dos ítems: escucharnos poco a nosotras mismas y el aislamiento social que sufrimos para protegernos del maldito bichito.
Aislamiento social que nos ha llevado a cambios de rutinas, cambios en el trabajo, con los niños, con familiares y amigos… y no chicas, no ha sido, ni está siendo fácil encajarlo. Como os decía el trabajo en consulta con este perfil ha crecido en un tanto por ciento llamativo.
 
Cuidando al cuidador

Tips para cuidarnos como cuidadores.

Además del ejercicio que ya hemos llevado a cabo es importante que manejes ciertas rutinas para vuestro día a día que os serán de utilidad para cuidaros a vosotras mismas:

Cuidando al cuidador:

  1. Permitir a la familia echar una mano. Una reunión familiar puede ayudar a organizar los horarios, actividades, tareas o deberes de todas las personas, para que el cuidador pueda tomarse descansos, tiempo para ella misma, con regularidad.
  2. Involucrar a los amigos. Son todas aquellas personas que siempre dicen: «Dime como puedo hacer para ayudarte.» Diles cómo y acepta su ofrecimiento de ayuda. Confecciona una lista de tareas, como comprar, lavar la ropa, cuidar el césped, limpiar la casa o pasar tiempo con sus seres queridos, y colócala en la nevera. Cuando pregunten lo que pueden hacer, enséñales la lista y que coja una.
  3. Toma descansos con frecuencia. Aunque sean 15 o 20 minutos pero reservamos para hacer algo que a ti te guste.
  4. Haz ejercicio. Un paseo a buen ritmo de unos 15 o 20 minutos o una clase de yoga, el ejercicio es una magnífica manera de combatir el estrés y aumentar la energía.
  5. Comer de manera saludable. Tu salud y nutrición son tan importantes como la de tu familia; toma el tiempo necesario para alimentarte bien.
  6. Contar con un grupo/perosna de apoyo emocional. Busca en tu red social a esas personas que sirvan como desahogo positivo y negativo, estoy segura que la encuentras aunque no sean lo que esperas o sí.
  7. Busca ayuda profesional. Muchas cuidadoras se sienten solas, ansiosas, culpables, furiosas, asustadas, confundidas o contadas. Si estos sentimientos resultan abrumadores, desde Castellano y Ezpeleta Psicólogos estamos para poder ayudarte.

Dedícate tu tiempo.

Y ahora bien, ¿qué necesitas para coger aire dentro de la vorágine del día a día? Anótalo en tu papel y fíjate una de esas cosas por día. De esta manera, cada día de la semana te comprometes a dedicarte un ratito del día al autocuidado. Ahora, ve y haz la de hoy. Vive la vida…

GRACIAS 🙂