Alegria y miedo emoción primaria
Alegria y miedo emociones primarias

Alegria y miedo emoción primaria

Alegría y miedo emoción primaria que son parte del mecanismo que hace que actuemos el día a día.

La alegría la emoción primaria favorita.

Empecemos con la que seguramente sea la emoción primaria favorita por excelencia para la mayoría de las personas: La Alegría

¿Qué es la alegría?

¿Qué significa para cada uno de nosotros esta emoción? Pues bien según la RAE es el «Sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores. ¿Coincide con lo que habíais cavilado vosotros hace un momento? Seguramente no… y es que la alegría, igual que el resto de emociones, diría que tiene miles de definiciones… exactamente tantas, exactamente tantas como personas habitan este mundo. Con el paso de los años, y después de de recapitular información de muchas personas que han trabajado conmigo, me atrevo decir que para una parte importante de la población… Alegría es cuando llegas a casa y te espera alguien que te quiere y a quien tú también amas. Alegría es cuando hablas con tu pareja sobre poner en marcha un proyecto personal juntos. Alegría es cuando te esfuerzas por conseguir algo, y lo disfrutas porque se ha hecho realidad, y lo has conseguido. Alegría es cuando ves a tus seres queridos con salud y disfrutas de ellos en el día a día. Alegría es cuando puedes compartir con tu abuelo muchos de los momentos más importantes de tu vida, a sus casi 90 años. Alegría es cuando abrazas a alguien después de mucho tiempo sin hacerlo. Alegría es emprender un viaje que llevas meses preparando. Alegría es irte a dormir todos los días con la conciencia de haber dado el máximo de ti en las horas anteriores. Alegría es ver crecer a tus hijos sanos. Alegría es tener ilusión por compartir. Alegría es ver a alguien que no conoces pero sin saber muy bien porque las miradas se cruzan y salen solas un par de miradas de complicidad.
Alegria y miedo emociones primarias

¿Has sentido alguna vez miedo?

¿Has sentido alguna vez miedo al sentir que eres plenamente feliz? Este es otro punto que me llama la atención de mis años de trabajo en consulta: «Carlota, siento que algo malo va a pasarme.Tengo una vida perfecta, y en algún momento tiene que torcerse. Esto no me deja disfrutar del buen momento que estoy viviendo». ¿Identificados?

Miedo a ser feliz

Y es que si amigos lectores, el cerebro es negativo por naturaleza. Una de sus funciones, antropológicamente hablando,  es la de mantenernos alerta ante un peligro para que este no sea mortal para nosotros.

¿Podemos cambiar la manera en que me maneja el miedo?

La respuesta es: Si. El primer paso es «descubrir» el motivo que tiene ese motivo para «aparecer». Que nos viene a decir de alguna manera esta emoción en ese momentos. Uno de los miedos más frecuentes es el de perder a alguien. Cojámoslo de ejemplo. Podemos quedarnos en esa angustia que acompaña a la pérdida de un ser querido o «darle la vuelta a la tortilla». Y Carlota ¿cómo se hace esto? Dándome cuenta de lo especial que es esa persona para mí, detectando de manera consciente todo lo que me aporta cada día, identificando que es lo que me gusta de esa personas, qué es lo que mas disfruto a su lado, qué recuerdos me unen a ella… y así un largo etcétera.

Aceptación del miedo.

Una vez aceptado el miedo, llega la siguiente reflexión: ¿He dado lo mejor de mí, a mi familia, como si mañana no fuera a verlos? ¿Las cosas que me enfadan o hacen sentir triste, son lo suficientemente importantes como para hacerlo? ¿Qué sería de mi vida si en algún momento tuviera que continuar el camino sin esa persona? Después del miedo y después de la reflexión, la vida sigue. No obstante siempre me gusta puntualizar la importancia de no olvidarlo verdaderamente importante y el aprendizaje que esta emoción primaria deja cuando lo sentimos. Desde aquí te animo a que tengas presente el querer y dejarte querer. Da a los demás lo que te apetezca dar, sin medir si recibes similar o esta descompensada la balanza. Eres lo que das y esto, egoístamente también es gratificante. Sé que la vida no es de color de rosa, pero tengo la creencia muy arraigada de si más personas funcionaran así, este sería un lugar mejor en el que vivir, ¿no te parece? Así que no lo dejes para mañana y AMA, AMA MUCHO. GRACIAS 🙂