El talento y la ilusión
el talento y la ilusión

El talento y la ilusión

«El talento es necesario, pero sin ilusión no se puede llegar realmente lejos». Desde Castellano y Ezpeleta Psicólogos comenzamos hoy con la cita de un autor que admiro desde hace tiempo… ¿Qué opináis? Una cuestión importante sobre la cuál reflexionar es: ¿Es necesario el talento y la ilusión?¿Qué es para ti el talento? Según la RAE es la aptitud o capacidad para el desempeño de algo. Y es que si bien es cierto, bajo mi prisma, hay pequeñas grandes cosas que denotan talento en el día a día en muchos de nosotros, y no siempre somos capaces de visualizarlas así. Por ejemplo: Ser puntual, tener una actitud positiva ante las adversidades, dar las gracias, ayudar a los demás, ser apasionado, sonreís, aprender de los errores, decir por favor, dejar que te enseñen y esforzarse son algunas de la larga lista que me gusta etiquetar como propias de personas TALENTOSAS.

El cuento de el talento y la ilusión

Hay un cuento para niños que refleja un poco lo anterior, y que me gustaría compartir con vosotros: Hubo una vez dos niños de una inteligencia y capacidad increíbles. Desde pequeños demostraron grandes habilidades, superando ampliamente a quienes les rodeaban. También desde pequeños ambos se dieron cuenta de ellos, y albergaban internamente el deseo de que en un futuro todos reconociesen su valía. Los dos, sin embargo crecían de forma distinta.

Uno de ellos dos

El primero utilizó toda su habilidad e inteligencia para desarrollar una carrera meteórica y mostrar a todos superioridad: participaba y vencía en todo tipo de concursos, frecuentaba todas las personas y lugares importantes y era magnífico haciendo amigos entre la gente influyente. Aún era muy joven cuando ya nadie dudaba que algún día sería la persona más sabia e importante del país.

El otro de los dos

El segundo, sabedor también de sus capacidades, no dejaba de sentir una gran responsabilidad. Hacía cualquier cosa mejor que quienes le rodeaban, y se sentía obligado a ayudarles, así que apenas podía dedicar tiempo a sus sueños de grandeza, tan ocupado como estaba siempre buscando soluciones y estudiando nuevas formas de arreglarlo todo. Así que era una persona querida y famosa, pero sólo en su pequeña comarca.

¿Cómo actúan?

Quiso el destino que una gran tragedia azotara aquel país, llenándolo de problemas y miseria. El primero de aquellos brillantes jóvenes nunca se había visto en una situación así, pero sus brillantes ideas se aplicaron con éxito en todo el país y consiguieron paliar un poco la situación. En cambio el segundo, acostumbrado a resolver todo tipo de problemas, y con unos conocimientos muy superiores, consiguió que en su región apenas se notara aquella tragedia. Ante aquel ejemplo tan admirable, en todas partes adoptaron sus soluciones, y su fama de hombre bueno y sabio se extendió aún más que la del primero, llegando pronto a ser propuesto y elegido para gobernar el país. El primero de aquellos grandes hombres de increíble inteligencia comprensión entonces que la mejor fama y sabiduría es la que nace de las propias cosas que hacemos en la vida, de su impacto en los demás y de la exigencia por superarnos cada día. Cuentan que nunca más participó en concurso alguno ni volvió a hacer demostraciones vacías, y que desde entonces siempre iba acompañado por sus libros, dispuesto a echar una mano a todos.
el talento y la ilusión

Un pequeño ejercicio…

Ahora quiero proponerte un sencillo ejercicio. ¿Preparado? coge un papel, y anota un listado de 10 personas cercanas o más o menos próximas a ti, que consideres talentosas. Al lado de cada una de ellas, apunta cuál es para ti, su talento. Para terminar, te animo a que les llames, mandes un mensaje o quedes con ellos a tomar un café pronto, y les hagas saber esa reflexión sobre ellos que acabas de hacer.

¿Por qué sientes tu ilusión?

Otro término de la cita que me gustaría comentar es la ilusión. ¿Por qué sientes tu ilusión? La ilusión. Qué gran emoción; y es que he de reconoceros que es una de mis favoritas. Será porque me ha acompañado desde pequeñita, será porque me ha llevado a sentirme afortunada, o porque me encanta el brillo que provoca en mis ojos. Es difícil expresar con palabras cómo la siento, pero estoy segura de que vosotros sí sabréis, para vuestros adentros, identificarlo. A veces, lo importante no es saberlo comunicar, sino conocerlo en nosotros mismo, y saber o aprender a disfrutarlo. Si alguien me preguntara cuáles son los cinco momentos que me vienen a la cabeza cuando nombro la palabra ilusión, aquí y ahora. Mi respuesta sería la siguiente:
  1. Una comida familiar por mi cumpleaños.
  2. Volver a Nueva York en Navidad tras 10 años de mi primera visita con mi familia.
  3. El nacimiento de todos los locos bajitos que tengo cerca.
  4. Emprender laboralmente hace más de 10 años.
  5. Ver a un niño vivir sus primeras veces a mi lado.
En definitiva, al igual que casi todas, o todas las emociones, es el motor de la vida. Sin emociones, no hay movimiento, y sin movimiento no hay resultado.
Y tú, ¿sabrías decirme cinco momentos que tengas asociados a la ilusión?
¡Te animo a que las compartas!

GRACIAS 🙂