Terapia cognitivo conductual

Modifica los pensamientos y comportamientos negativos y mejora tu bienestar emocional

 Esta modalidad terapéutica se centra en identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento negativos o disfuncionales que pueden estar afectando tu bienestar emocional.

A diferencia de otras terapias que pueden enfocarse más en el pasado, nuestra aproximación se concentra en el aquí y ahora, equipándolo con herramientas prácticas y estrategias para enfrentar y superar los desafíos actuales.

 

Psicología cognitiva y conductual

Castellano y Ezpeleta

Gabinete de Psicología en Zaragoza

La terapia cognitivo-conductual puede ser aplicada prácticamente en todas las edades, y en una gran variedad de problemas. Por ejemplo, se utiliza para intervenir en trastornos de ansiedad y fobias, distimia, Trastorno Bipolar, depresión, etc.

Si dudas acerca de si lo que te pasa puede ser tratado con esta metodología, ponte en contacto con nuestro centro de psicología Castellano y Ezpeleta. Nosotros te ayudaremos a evaluar tu situación de manera personalizada y adecuarte un tratamiento para ti y tus circunstancias.

Recibe más información

Contacta con nosotros y te ayudaremos a valorar tu caso y a gestionarlo desde el principio de una manera eficaz y práctica.

Nuestro equipo

Psicóloga Carlota Castellano

Carlota Castellano

Psicóloga

Soy mamá, emprendedora y sanitaria.

Decidí dedicarme a la psicología de la salud, hace ya 10 años, para cuidar. Con este verbo entenderéis también mi rol como madre.

Con el paso de los años, no fue solo la rama sanitaria la que quise explorar, y empecé a hacerlo en la deportiva y en la empresarial. Aquí el cuidado es diferente, pero igual de gratificante. Soy muy feliz trabajando con personas.

Respecto al emprendimiento, siempre he andado con proyectos entre manos, lo que comúnmente conocemos como una persona «polvorilla». Así pues, en mi día a día, si hay algo que me caracteriza son mis ganas de avanzar, de aprender, de adaptar herramientas y tratamientos a todas y cada una de las personas que deciden trabajar(se) conmigo. En definitiva, me esmero por cuidar con el mimo que todos merecemos.

Te espero con los abrazos abiertos, y un buen café.

Hasta pronto

Xabier Ezpeleta en su gabinete de psicología

Xabier Ezpeleta

Psicólogo

Soy psicólogo, entusiasta y sanitario.

Mi interés como profesional es que las personas que empiecen a trabajar conmigo muestren una mejoría gradual e inmediata.

Abordando al ser humano con perspectiva integral, englobando y  analizando su «todo», sin olvidar ninguno de «sus» mundos. Lo que me ha llevado a participar en la creación de este gabinete de psicología. No se si será la sensación de libertad plena o de implicación total, lo que lo convierte en mi propio negocio, pero desde luego que bajo este proyecto alcanzo una de mis metas laborales vitales.

Más allá de mi cv y mis competencias profesionales, se encuentra mi vida personal y no precisamente en ese orden de prioridades. En la cual, me encanta disfrutar de las personas que tengo cerca, vivir experiencias diferentes y ver como se desarrolla mi entorno.

Espero que nos conozcamos  pronto y …

¡Vamos a por ello!

Preguntas frecuentes

¿Qué es la terapia cognitivo conductual?

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una forma de intervención psicoterapéutica que se centra en identificar y modificar patrones de pensamiento y comportamiento negativos o disfuncionales.

Esta terapia se basa en la idea de que nuestros pensamientos, emociones y comportamientos están interconectados, y que cambiar un aspecto (como un pensamiento negativo recurrente) puede influir en los otros (emociones y comportamientos asociados).

En la TCC, el terapeuta y el paciente trabajan juntos para identificar y comprender los pensamientos y comportamientos problemáticos, desarrollando luego estrategias y herramientas para desafiar y cambiar estos patrones.

El objetivo es proporcionar al paciente habilidades y técnicas que pueda utilizar en su vida diaria para manejar y superar desafíos emocionales y conductuales.

Esta terapia es breve, orientada a objetivos y se lleva a cabo generalmente en un ambiente estructurado. Ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de una variedad de trastornos, incluyendo la depresión, la ansiedad, los trastornos de estrés postraumático, los trastornos obsesivo-compulsivos, entre otros.

¿Qué ejercicios se realizan en la terapia cognitivo conductual?

La terapia cognitivo-conductual (TCC) involucra una variedad de ejercicios y técnicas diseñadas para identificar, desafiar y cambiar pensamientos y comportamientos negativos o disfuncionales.

Algunos de los ejercicios y técnicas más comunes en la TCC incluyen:

 

  • Registro de pensamientos: se pide a los pacientes que anoten pensamientos automáticos negativos que surgen en situaciones específicas para identificar patrones y distorsiones cognitivas.

  • Reestructuración cognitiva: una vez identificados los pensamientos automáticos, se trabaja en desafiar y modificar estos pensamientos, reemplazándolos por interpretaciones más realistas y equilibradas.

  • Técnicas de exposición: son utilizadas principalmente para tratar fobias y trastornos de ansiedad. Implican exponer gradualmente al paciente a la situación o objeto temido en un entorno controlado.

  • Entrenamiento en habilidades sociales: ayuda a las personas a desarrollar y practicar habilidades de interacción, como la escucha activa o la asertividad.

  • Relajación y técnicas de respiración: enseñan al paciente a reducir la ansiedad y el estrés a través de ejercicios de respiración y relajación.

  • Desensibilización sistemática: combina la relajación con la exposición gradual a situaciones temidas, permitiendo al paciente enfrentarlas con menor ansiedad.

  • Role-playing o juego de roles: se utiliza para practicar comportamientos y respuestas en un entorno seguro antes de enfrentar la situación real.

  • Tarea para el hogar: se suelen asignar tareas para que el paciente practique nuevas habilidades o reflexione sobre ciertos temas entre sesiones.

  • Identificación y manejo de desencadenantes: reconocer situaciones o factores que provocan respuestas emocionales o comportamentales negativas, y desarrollar estrategias para manejarlas.

  • Prevención de recaídas: desarrollo de estrategias y habilidades para prevenir y manejar posibles recaídas en comportamientos no deseados o en el retorno de síntomas.

 

Estos son solo algunos ejemplos de los muchos ejercicios y técnicas que se pueden emplear en la TCC. La selección específica y la combinación de técnicas varían según las necesidades individuales del paciente y el trastorno o problema que se esté tratando.

¿Qué problemas atiende la terapia cognitivo conductual?

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es versátil y ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de una amplia gama de problemas y trastornos psicológicos. Algunos de los problemas y trastornos que la TCC puede tratar incluyen:

 

  • Depresión: ayuda a las personas a identificar pensamientos negativos automáticos y a reestructurarlos hacia patrones de pensamiento más realistas y positivos.

  • Trastornos de ansiedad: como el trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, fobias y trastorno de ansiedad social. La TCC proporciona herramientas para enfrentar y reducir la ansiedad.

  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): ayuda a las personas a enfrentar obsesiones y reducir compulsiones.

  • Trastorno por estrés postraumático (TEPT): ayuda a las personas a procesar traumas y reducir síntomas como flashbacks y evitación.

  • Trastornos alimenticios: como la anorexia, la bulimia y el trastorno de la ingesta compulsiva.

  • Trastornos de la personalidad: como el trastorno límite de la personalidad.

  • Problemas de adicción: la TCC puede ayudar a las personas a identificar desencadenantes y desarrollar estrategias para evitar el consumo.

  • Trastornos del sueño: como el insomnio.

  • Problemas de ira: ayuda a las personas a identificar desencadenantes de la ira y a desarrollar técnicas para manejarla de manera más efectiva.

  • Problemas relacionados con el dolor crónico: ayuda a los pacientes a desarrollar estrategias para manejar el dolor y mejorar su calidad de vida.

  • Problemas de autoestima y autoimagen: la TCC puede ayudar a las personas a desarrollar una imagen más positiva de sí mismas.

  • Habilidades sociales y problemas de comunicación: a través de la TCC, las personas pueden aprender y practicar habilidades de comunicación y asertividad.

  • Problemas de relación: la TCC puede ser útil para parejas o familias que enfrentan conflictos o problemas de comunicación.